utopía y potencia para hoy: el caso ligas agrarias cristianas

12Mar09
neni-duarte-minga-21

Minga (Diseño y bordado de Neni Duarte)

Por Agustín Barúa Caffarena (utopiandoya@gmail.com)

triste es que no se realice ninguno de nuestros sueños, y más triste que se realicen todos
rafael barret

ligando

únicamente los peces muertos nadan con la corriente
anónimo

lo rural me es -al menos en el registro conciente de lo que me entiendo, y pensando mi cotidiano- un mundo lejano, casi ajeno. esto ni como excusa ni como huida, sino parte de la historia: buscar un tema para este trabajo no fue leve tarea.

pero, en esta nada aparente, se configuró esta experiencia: las ligas agrarias cristianas (lac); y en particular, un aspecto suyo: la utopía, lo que nos lleva más allá de lo que puede tocarse. su fecundidad consiste, justamente, en su capacidad de abrir posibilidades. intentaré tomarla trabajando desde ejes, que considero, anudados a la idea de utopía.

venimos acompañando experiencias comunitarias en salud mental. en ellas, me son referenciales por un lado, las ligas, y por otro los planteos de baruch spinoza. al final de este trabajo, incorporo algunos extractos de la perspectiva de este autor que, entiendo, tiene sintonías con lo que las lac produjeron.

las ligas produjeron intensamente desde el apoyo mutuo y la conciencia solidaria. nos invitan a entramar los deslizamientos entre pasado, presente y futuro de este paraguay.
que este escrito, antes que certeza repitiendo, sea pregunta que subvierte.

la razón utópica

aquella parte del movimiento del deseo que tiende hacia el futuro

karl mannheim

más allá de cierto origen literario (1), quiero iniciar la discusión por que entender por un modo utópico de hacer;  nos dice raymodn ruyer (2)

es la facultad de imaginar, de modificar lo real por la hipótesis y de crear un orden diferente al real, lo que no supone renegar de lo real, sino profundizar en lo que podría ser (1999: 33).

diferenciándola

a partir de este apostar a una razón utópica, quiero caracterizar la idea de utopía (ainsa:1999):
a. su nacimiento, a partir de cierta razón desesperada, en oposición a las tiranías y por las ganas de un mundo mejor.
b. su incursión en el pensamiento, abriéndolo a su anchura emancipadora a partir de la imaginación.
b. al menos cierta, aceptación del riesgo de elegir un camino que cuestiona lo que ya está.
c. su tensión entre “realidad actual” y “paradigma del futuro” que la enclavaría en su historicidad y condiciones de su época.
d. su condición de sinónimo de la subversión, con un doble aspecto: crítica de lo existente y propuesta de aquello que buscará que exista.
e. su creencia racional en una realidad no existente pero potencial.
f. su mantenerse en movimiento, no cayendo en una retórica cristalizadora.
g. una tensión entre un objeto imaginado como la plenitud del deseo satisfecho y perdido para siempre (a nivel inconciente), y la búsqueda incesante de un objeto sustituto.

cuestionándola

las críticas a ella suelen ser feroces. considerar lo utópico como algo inútil parece asociado al buen pensar, al sentido común de la gente razonable: ¿quién, que no haya defendido una propuesta con ésta cualidad, no lleva dentro la cicatriz del desprecio recibido?

especificando, no me refiero aquí, ni al optimismo automático ni a la fe ciega en el futuro (bloch: 1983).

tampoco es supeditar la concepción de un orden social a juicios absolutos y “soberanos” del intelectual que lo piensa (león del río: 2006) ni a una vanguardia totipotencial.

pese a tanto cuestionamiento, algo que le da su vigencia inevitable: lo indecible del futuro, esto abre en tanto puente de lo imposible a algún posible.

historia alguna

ser hombre significa tener una utopía
paul tillich

en general, pensar al campesinado pobre -la llamada clase incómoda (de la peña: 2001)-, lleva una complejidad para nada menor. aquí trabajaré:

1. algunos datos vinculados al campesinado empobrecido nacional, la propiedad latifundiaria y sus contradicciones.
2. una abreviación de la génesis y el nacimiento de las ligas.

la tierra y la propiedad: conflictos

pastore, en su clasiquísimo texto la lucha por la tierra en el paraguay (2008), plantea ya tres momentos fundamentales que historian la distribución de la tierra hoy: los términos de las relaciones entre sectores de la población durante la independencia de la monarquía española, cuando la conquista por el capital internacional durante la guerra de la triple alianza, y del actual dominio extranjero.

a esto sumo tres datos actuales (codehupy: 2008) sobre la situación rural del paraguay:
– en un país que mantiene el 43% de sus habitantes en áreas clasificadas como rurales: el 10% de la población con mayor cantidad de tierras rurales posee el 66% del total, mientras que el 66% de la población rural posee sólo el 6% de las tierras rurales y el 24% no posee tierras.
– una auditora hecha por la nueva administración del indert (3) detectó recientemente la adjudicación irregular de 7.800.000 hectáreas de un total de 12.000.000 otorgadas.
– la protesta campesina viene sufriendo la criminalización de los medios comerciales de comunicación y la represión de los organismos de seguridad del estado, con -del 3 de febrero de 1989 al 26 de junio del 2005- al menos 75 ejecuciones y 2 desapariciones forzosas de dirigentes y miembros de organizaciones rurales (codehupy: 2007).

orígenes de las lac

si bien, desde finales de los 50, hay diferentes sujetos colectivos (4) vinculados de alguna manera al momento en que ellas surgen, telesca (2004) plantea que el nacimiento fue en compañías de santa rosa y santa maría (misiones), entre campesinos excombatientes de la guerra del chaco que se encontraron, a vueltas de “defender la patria”, sin tierras.

a esto se suma, a partir de 1950, la presencia de jesuitas paraguayos guaraníparlantes (5) (fernández: 2003). estos contactan con la juventud obrera cristiana (6) coincidiendo con que el principal impulsor histórico de la joc era nombrado en ese momento el primer obispo de la nueva diócesis de san juan bautista de las misiones (7); se convertirá en gran acompañante de todo el proceso.

en 1960 las lac serán creadas en santa rosa. estas se multiplican con vértigo: a los dos años se creó en el mismo lugar una federación regional de las ligas agrarias (ferelac).

respecto a su origen, señala line bareiro (8) que las lac tienen un origen vinculado a una estrategia de la democracia cristiana para contrarrestar la influencia regional de la revolución cubana en la región.  sin duda, remarcará, finalmente el proceso se desarrolló complejo, impredecible, e incontenible.

¿definir a las ligas? cito a telesca que ilustra lo difícil de esto

las ligas representaron una manera de pensar la sociedad y el ser humano de forma distinta, centrada en la hermandad, oñepehengue. el ser liguista era una forma de vida, una manera de pararse delante de la realidad, y eso le daba la mística que empapaba a las ligas
(2004: 135).

ejes de este utópico

hay que zambullirse en lo  desconocido para encontrar lo nuevo
charles baudelaire

aquí no pretendo negar el enorme padecer que vivieron. la persecución fue atroz. la bibliografía toda da cuenta de ello. eran “comunistas” (9). la intención era el exterminio.
y no. hoy -nos dice quintín Riquelme (10) – prácticamente todas las organizaciones campesinas paraguayas reivindican a las lac; de hecho, cuenta, que muchos de los padres, madres o abuelos de sus militantes  son ligaré.

intentaré describir algunos aspectos que, considero, están vinculados a la dimensión utópica de este proceso histórico en el que -a finales de la década del 70- habrían participado unos 50.000 campesinos.

economía y solidaridad

parecían invencibles, que nada los podría detener. el verlos caminar todos juntos, trabajar en lo mismo. aún tengo en mis ojos aquella imagen (telesca: 32; 2004).

trabajar en chacras comunitarias, gallineros colectivos o hacer chipas, luego juntos vender sus productos, y con sus ganancias organizar almacenes de consumo comunitarios, botiquines comunitarios: generar todo un circuito de producción (11) fue una vivencia surgida desde el poner en común.

la relación entre sentirse dignificados y crear era visible en la originalidad de las soluciones: por ejemplo, para los almacenes un método elegido para su atención fue que dos personas -una que sabía escribir, otro que no- quedaban al cuidado por 15 días sin cobro mientras eran cubiertos por sus compañeros en la chacra, y luego entraban otros dos.

la misma minga, como trabajo mancomunado en el que el grupo iba pasando por las pequeñas tierras, profundizaba los vínculos de amistad y agilizaba los trabajos.

horizontalidad

quizás hoy nos cueste creer que estas experiencias tuvieron un grado de co-decisionalidad tal que era difícil precisar, en las comunidades quien era “el líder”. la remanida frase “siempre tiene que haber una cabeza”, argumentación para justificar autoritarios centralismos y únicos lideres de diferente calibre, aquí fue radicalmente cuestionada: lo importante no es quien habla, sino desde donde se habla, nos dice marcos del ezln (12), ya que el no delegar permanentemente en una persona rompe esa lógica de la representación, tan perniciosa como presente, en el paraguay político estatal de hoy.

las asambleas, como espacio colectivo de la comunidad, eran el momento de la semana en que todos y todas tenían un espacio para debatir: y debatían, los temas podían llevar días en ser resueltos.

la emancipación es un proceso –parafraseando a zibechi (2007), un caminar que nunca llega a destino: no es un objetivo sino una forma de vivir que, seguro, tiene sus límites pero que en este caso -y en los movimientos que el mismo autor llama hoy sociedades en movimiento (zibechi: 2005)- estos límites no son puestos desde afuera ni por partidos, iglesias ni estados.

escuelitas campesinas

las ligas comprendieron que la idea de fraternidad que buscaban y vivían, nos dice fernández, requería otra educación: el idioma de los docentes y de sus materiales (que tenían dibujos de papás con coches, trajes y corbatas, mamás elegantes y niños con costosos juguetes), inaccesibilidad física, verticalismo, competencia sin sentido, individualismo, sumisión, servilismo, acriticidad; en fin, una anécdota pinta lo que era la escuela stronista

eran muy exigentes, muy “modernas”. por ejemplo, si había algún niño que no llevaba el uniforme completo a las fiestas de 14 de mayo, era expulsado del acto (1992: 12).

no había profesores ni locales ni dinero: la comunidad eligió, de entres sus miembros, a los y las pytyvohara (“la que ayuda”, maestras).  su perspectiva era desde la educación popular, no superiores sino servidores. no cobraban por esto.

el calendario escolar paraba para ayudar a los padres según los ciclos de la agricultura mostrando la cercanía escuela – comunidad. los estudiantes no recibían “libreta” al salir de ninguno de los tres ciclos formativos.

llegó a formarse una universidad popular en cordillera a la que iban generalmente dirigentes.

cuestionaban si, como una autocrítica, que había en las contenidos de las clases, una excesiva carga de realismo. también que no se daba arte en ellas.

culturas originarias

en el trabajo del comité de iglesias, oñodivepa (1980) habla de aspectos coincidentes de los pueblos originarios con las comunidades eclesiales de base. menciono dos de los puntos citados: la hospitalidad y el deseo de vida comunitaria.

en las lac fue resaltante el jopoi –“abrir la mano dando”- que en la economía guaraní, está basada en un interés por el otro, y no para si. esta concepción de la reciprocidad es
la matriz por la cual los hombres y mujeres se reconocen como seres humano y también el espacio social dentro del cual las acciones encuentran su valor y sentido (meliá: 2004; 69).

ésta posición respecto a los primeros habitantes de estas tierras, fue diferente a posiciones nacionalistas que, al decir de bareiro saguier (1997: 531), hacían una grosera mezcla de orgullo “indígena” y alineación colonial buscando instrumentalizarlos para legitimación del régimen.

festivo

si bien la bibliografía no se extiende tanto en este aspecto, el cantar juntos, las bromas y el reír no son elementos menores para la construcción del proceso, a más de ser sinérgicos con una vivencia de lucha cotidiana. una anécdota (caravias, munarriz, meliá: 1987): ir preso era una honra; entre ellos, se burlaban de quienes no habían ido aún. inventaban canciones para ello. decían la gente que, al ver pasar un campesino atado con dos policías atrás y cantando con todos los pulmones, decían ya que ese era de la liga.

no había reunión sin canciones propias en guaraní, un trozo de una de las más cantadas:

jahupivo ñande po
ñanoañuavo ja’e
hermano ningo ra’e
ndajaikuaáiva ñande
ipukúma ñande rape
hasypeve jatopa
ko idea porãïte
okañyva ymaguive
(telesca; 2004: 256) (13).

vínculos: el entre ellos

en una totalidad comunitaria en la que una dinámica de convivencia cotidiana -sobre relaciones de parentesco y vecindad apoyados en arreglos que facilitaban la interdependencia derivada del uso comunal de recursos- marcaba pautas en los modos organizacionales de las lac (14).

las asambleas, las fiestas, las mingas, los espacios grupales, toda esta riqueza de lo colectivo era perseguida en si. las amenazas eran repetidas por los personeros del stronismo

los dejo libres, pero no hagan mas ninguna reunión.

también entendieron que lo procesual tiene sus ritmos, y que debían hacerlo lento: recuerda uno (caravias, munarriz, meliá: 1987) que un grupo -en oviedo, 1970- salieron de una reunión y ya tiraron sus cercas; pero, al tiempo, algunos muy fanáticos querían por la fuerza que se comunitarice todo, otros no, y hubo peleas, algunos salieron; terminó suspendiéndose la experiencia.

si bien se veían muchas prácticas patriarcales aún (por ejemplo, la alta predominancia en los espacios de coordinación inter ligas de varones), en general, la idea de lo público y lo privado fue siendo cuestionada: nos cuenta un activista que una vez, una mujer llevó a discusión en el espacio asambleario su intención de separarse de su pareja debido a que ésta, cuando ella estaba esperando ya a punto de parir, la dejó por ir a una reunión de trabajo.

sobre lo generacional menciono dos aspectos: uno, que hubo divisiones donde los mas jóvenes querían un estilo mas directamente confrontativo con el gobierno y con la jerarquía católica; otra que, progresivamente, en las asambleas, los niños fueron ocupando un lugar de pares para intervenir.

místicas

ese convencimiento, esa motivación que daba sentido a todo lo que hacían no era atribuibles, plantea telesca, a los curas y religiosas. el afirma que ésta ya estaba entre los campesinos; estos afirmaban

el único motor que le puede dar la fuerza al campesinado y que le hará olvidar sus problemas, de todo lo suyo, que le dará fuerza para una entrega total hasta la muerte, que le hace capaz de luchar auténticamente por una liberación total, es el amor añetete. esto le moverá al campesino a salvar al hermano de la esclavitud (2004: 90)

sin duda, cuando comenzaron a leer la biblia en guaraní, y asumir que el mensaje de dios no solo coincidía con sus metas, sino que él mismo estaba con ellos, la fuerza de sus convicciones se multiplicaba.

hoy, una de las experiencias más cercanas a las lac, es la del movimiento de trabajadores rurales sin tierra (mst, brasil). nótese la cercanía entre ambas al leer los valores que componen su mística: solidaridad, indignación, compromiso, coherencia, esperanza, autoconfianza, alegría, ternura (de arruda: 2003).

cuando tocan a uno, tocan a todos

la represión, si bien fue tremenda, tuvo un efecto cohesionante en los primeros tiempos (15).

tomo tres anécdotas de como, desde el ingenio, respondieron a la barbarie (caravias, munarriz, meliá: 1987):

– en quiindy (1970) al haber una orden de que uno de ellos sea detenido, se presentaron 150 campesinos para ser apresados;  uno, elegido antes, explicó a la autoridad policial que venían a ser detenidos todos; cuando el funcionario pregunta donde está fulano, en coro respondieron: “todos somos fulano”. luego salieron frente al local, se sentaron, cantaron. fueron amenazados duramente por ello; luego, ya, noche oscura, y como no fueron presos, volvieron a sus casas. así iban perdiendo el miedo a la prisión.

– en 1971, por una decisión nacional de las ligas, optan por no aceptar más los servicios de la organización oficial de lucha contra la fiebre aftosa debido a que la vacuna era cara, ineficaz y dañaba a  las vacas (a veces incluso hasta la muerte). en piribebuy –noviembre de ese año-, 500 campesinos fueron a llevar cartas a instituciones por la muerte de 2 animales y que el estado lo asuma. llegando a la delegación, fueron cercados por policías armados. los campesinos se sentaron en el piso; en eso, una mujer fue junto a su hijo -uniformado que estaba allí, haciendo el servicio militar  y amenazando al grupo-  y acerca su fusil al pecho ella diciéndole que “dispare nomás”. más tarde el delegado de gobierno vino “para dialogar”, y le dijeron que no se puede hablar con armas apuntando. se retiraron las armas.

– en santa rosa (1972), estaban haciendo una reflexión sobre el matrimonio, y llevan presas a 4 personas. entonces deciden ir todos a la plaza frente a la delegación de gobierno a seguir hablando y avisan a otras bases, y van 300; a los tres días, 500. la policía puso altavoces con música muy alta. luego se disgregaron, pero habían dado una señal de solidaridad y decisión.

potencia. spinoza y las lac

les dijimos a los curas, que querían participar en nuestra reuniones, que si, si nosotros también podíamos estar en las reuniones de los obispos
(declaración de un liguista)

para abrir aun más (y no cerrar) la discusión de las lac, quiero, a partir de un texto (carpintero, 2007), tomar aspectos (potencia, pasiones, acción) de la perspectiva de spinoza   que pudieran coincidir con las lac.

este filósofo planteaba que, mientras el ser humano deposite sus deseos esperanzas y miedos en cosas inciertas, más tenderá a buscar poderes absolutos que le salvarán la vida.

algunos planteamientos suyos son:

– buscar un orden social en el que el derecho de cada quien consista en la potencia que tenga para existir y actuar, el desplegar su potencia de ser. así, lo bueno será lo que contribuya a esto, y lo malo, lo que lo dificulte.
– habla de pasiones: pasiones tristes (que deprimen y entorpecen) y pasiones alegres (que potencian). su propuesta de lo político pasaba por convertir nuestras pasiones tristes en alegres, luchando contra las pasiones tristes no con la razón sino con la fuerza de las pasiones alegres, y que esto genere una razón apasionada. sostenía que la única posibilidad era no, ser libre de las pasiones, sino, ser libre en las pasiones.
– su ética implicaba la responsabilidad sobre nuestros actos, una ética que es frente a otros. para ella, la libertad se da a partir de un proceso de autorreconocimiento de las pasiones. el esfuerzo ético consiste en transformar las pasiones tristes en alegres, y estas, en acciones.
– plantea la democracia como un régimen en el que la potencia colectiva no está paralizada en un individuo o en un grupo particular, sino que permanece en manos de la comunidad. es una democracia basada en libertad, igualdad y solidaridad.

los cruces en detalle de esto serán tarea de otro trabajo.
mientras, dejo esta cita acerca de la felicidad como postergado tema por la antropología que, quizás, conecte con algo que quiere nacer como tema defendido en este trabajo, y a modo de guante lanzado, al que sumo mi mejilla:

la visión apocalíptica no es baladí y domina el imaginario social e insufla la realidad. así las reflexiones en vaivén entran y salen de la negación maniaca, complicidad perversa, la lucha quijotesca, el estoicismo, el oportunismo, la opción por el statu quo, la conocida natación a dos aguas, el anestesiarse, en muy pocos el asumir, en otros muchos, el sacarse los ojos con el de al lado, el uso del otro, etc. (…)(montero).

Notas

1. tomás moro. 1516.

2. p. 9. ruyer, raymond. l´utopie et les utopies. parís: puf; 1950.

3. instituto nacional de desarrollo rural y de la tierra.

4. guerrillas del 14 de mayo y del fulna (creydt: 2004), movimiento sindicalista paraguayo, tercera orden franciscana.

5. además de franciscanos, cristianos reformistas y religiosos extranjeros (sobretodo españoles),.

6. joc, 1940; rama de la acción católica.

7. juan sinforiano bogarín.

8. investigadora del centro de documentación de estudios. conversación 19.02.08.

9. define, en su diccionario del stronismo, boccia:
comunista: acusación que los voceros oficiales endilgaban a cualquiera que no fuese simpático al gobierno. tal calificativo sin importar la adhesión ideológica del acusado, lo convertía en un paria social (…).
comunistoide: acusación utilizada por la prensa del régimen contra toda persona o movimiento hostil al que no se podía tachar directamente como “comunista” , pues la acusación no seria creíble (2004: 63).

10. investigador de temas rurales. centro de documentación y estudios – asunción. conversación 19.02.08.

11. estuvieron cerca de armar un supermercado donde colocar toda su producción, pero que no pudo concretarse, entre otras cuestiones por los sabotajes de los antiguos comerciantes de cada zona.

12. http://www.ezln.org

13. levantemos nuestras manos, abracémonos,
¡pues somos hermanos y no lo sabíamos!
fue largo nuestro camino y muy difícil de encontrar
esta idea tan linda escondida hace mucho tiempo.

14. al contrario, jubinville resalta que
aun así permanece y permanecerá un trasfondo cultural individualista que no proviene únicamente de la explotación capitalista. la cultura campesina tiene un fondo “recolector y cazador”, amante de la libertad individual, enemigo de la planificaciones demasiado rígidas, celoso de su arandu ka´aty, conocedor cercano de la naturaleza (…) (1997: 437).

15. aunque en general suele decirse que la derrota fue total, pero – con scott (2004)- habrá que ser más cautos, pues los pueblos, en situación de extremo terror, evitan choques frontales para resistir, pero encuentran otras formas más sutiles de hacerlo.

bibliografía

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